Si hay una parte de la rutina facial que no podemos saltarnos, esa es la limpieza. Cada día sometemos a nuestro rostro a un sin fin de agresiones: el viento, la contaminación, el sol, el maquillaje, etc...y si no compensamos esto con una adecuada rutina de limpieza nuestro cutis lo notará y terminará convirtiéndose en una piel apagada y dañada.
Exactamente lo mismo, aunque a veces lo olvidamos, ocurre con la piel del resto del cuerpo, necesita ser exfoliada para limpiar en profundidad nuestra piel, realizando exfoliación una o dos veces por semana, para eliminar de esta forma las impurezas y células muertas. Para ello, YVES ROCHER nos propone utilizar un producto verdaderamente interesante como primera etapa de nuestro ritual de belleza: el Exfoliante vegetal con polvo de hueso de albaricoque.
Se trata de un exfoliante purificante para la piel del rostro, en el que la acción exfoliante la realizan pequeños gránulos procedentes de la trituración del hueso del albaricoque. Además, el producto incluye aceite esencial de saro purificante y la savia de agave de Méjico, ingredientes conocidos por su alto poder hidratante.
De esta forma, tras su aplicación coseguiremos una piel purificada, suave e hidratada. Además, proporciona a la misma un aroma delicioso y afrutado gracias a su perfume vivificante. Su textura es muy agradable ya que los microgránulos realmente dan la sensación de realizar una exfoliación eficaz. Puedes aplicarlo incluso en el rostro, realizando suaves masajes para obtener un resultado de piel limpia y renovada.
Consejos de utilización: Aplicarlo sobre la piel húmeda y realizar masajes circulares en la piel de forma ascendente insistiendo en las zonas más secas (rodillas, codos, etc...). Retirar con abundante agua. Se recomienda usarlo una o dos veces por semana.
Contenido del envase: 150 ml.
Precio aproximado: 9,90 euros.

.jpg)
.jpg)













.jpg)





